¿POR QUÉ LO LLAMAN COSTE CUANDO DEBERÍAN DECIR AHORRO?

Y llegó la crisis, y todas las empresas comenzaron a buscar fórmulas para reducir sus costes. Las más populares: reducir plantillas y reducir salarios.

Se produjo un boom de los ERES (temporales o extintivos), algo de lo que hasta entonces, la mayoría, no habíamos oído hablar nunca, y mientras, ahí en un cajón, permanecía guardada una importante herramienta, en poder de muchas empresas, capaz de ayudarles a alcanzar esa reducción de costes perseguida, a mejorar su situación financiera y corregir el desfase entre su sobrecapacidad de producción y el descenso de la demanda, pero que, hasta ahora, ha sido considerada como una cuestión burocrática, implantada en su momento por mera obligación venida por parte de los clientes, o en el mejor de los casos, por cuestiones de imagen impuesta por una sociedad, por suerte, cada vez más concienciada.

Sí, ahí ha estado y sigue en un cajón,… La Gestión Ambiental de las empresas.

¿Aún no nos hemos dado cuenta que una eficaz gestión ambiental puede ser un importante reductor de costes?.

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Y al reflexionar un poco más sobre tema, me doy cuenta de que quizás la situación es aún peor… En ese afán de reducir personal por alcanzar una bajada de los costes de estructura, son muchas las industrias que optaron por reducir al mínimo su Sistemas de Gestión Ambiental, englobándolo dentro de otro área, despojándolo de la mínima relevancia y manteniéndolo bajo mínimos para, simplemente, pasar las auditorías y poder así seguir luciendo su certificado ISO 14001/EMAS, ante el cliente que en su día se lo pidió.

Sin duda hay un error, bastante común, en la concepción de los Sistemas de Gestión Ambiental que conduce hacia deficiencias de gestión que desaprovechan esta herramienta. Desconocimiento que nos hace ignorar nuestro “As debajo de la manga”.

Es cierto que el Medio Ambiente supone costes que las empresas deben soportar. Ya se sabe… el que contamina, paga. Hay impuestos, tasas, controles y mediciones, seguros por riesgos ambientales, trámites de autorizaciones, equipamientos, …. Todos ellos son costes importantes que las empresas deben asumir para el cumplimiento de la legislación ambiental, cada vez más abundante y exigente debido a una necesidad creciente de compatibilizar los procesos productivos y el desarrollo de nuestra sociedad con la protección y la mejora del Medio Ambiente. Pero estos costes son independientes de tener o no un sistema de gestión implantado. Son obligatorios para todos porque son inherentes al desarrollo de una actividad industrial/empresarial en nuestro país. Es legislación de obligado cumplimiento, independientemente de que se disponga o no de un sistema de gestión ambiental certificado.

Pero si en nuestra empresa hemos implantado un Sistema de Gestión Ambiental (SGA), esos costes que obligatoriamente debemos asumir, se pueden ver amortizados e incluso transformados en ganancias.

Ahorrar 40K€ anuales, reduciendo los 10.000 MWh de consumo eléctrico anual, simplemente con buenas prácticas, procedimentando pequeños cambios en nuestro comportamiento, sin necesidad de tecnologías innovadoras o adicionales, es posible, yo lo he vivido… es Gestión Ambiental.

Bajar los costes de gestión de residuos hasta más de un 120%, es decir, llegar a amortizarlos totalmente e incluso ganar dinero, con medidas de minimización, reutilización y reciclaje, es posible, yo lo he vivido… es Gestión Ambiental.

Ajustar los consumos de determinados materiales a lo estrictamente necesario y minimizar los gastos de compra y almacenamiento, a través del estudio y procedimentación de estos procesos, con implementación del adecuado control y las buenas prácticas en la compra, almacenamiento y uso de esos materiales, es posible, yo lo he vivido… es Gestión Ambiental.

Hay que sacar el Sistema de Gestión Ambiental del cajón, optimizarlo y exprimirlo al máximo para darle su sitio como herramienta eficaz para reducir costes en las empresas, para ser más competitivos, para adaptarnos a esta sociedad en que vivimos, con una importante bajada de la demanda y una cada vez más creciente necesidad de conciencia ambiental y desarrollo sostenible.

Es hora de profundizar en la parte más desconocida de la Gestión Ambiental en las empresas, la que concibe los Sistemas de Gestión Ambiental como una fuente de beneficios económicos importante, más allá de los propiamente ambientales y de imagen, que habitualmente tenemos más presentes.

La gestión ambiental es una inversión que puede tener retornos a muy corto plazo. Este concepto no debería pasar desapercibido en las organizaciones. La implantación de un SGA se puede pagar con los ahorros obtenidos. Los Costes suben pero los ahorros también se producen. Estamos familiarizados con la frase “el que contamina paga…”, pero no debemos olvidar que hay una segunda parte que puede sernos muy útil en los tiempos que vivimos: “…y el que descontamina ahorra e incluso cobra”

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4 pensamientos en “¿POR QUÉ LO LLAMAN COSTE CUANDO DEBERÍAN DECIR AHORRO?

  1. Lástima mi querida Verónica que la conciencia viene siempre por el lado del ahorro de dinero. Sería mejor que fuese por la visión a tener de hacer mas sustentable nuestro planeta.

    • Cierto Diego, ese sería el ideal. Pero ya sabes… el dinero mueve el mundo. Si no va de una forma, habrá que buscar otras alternativas que nos permitan alcanzar el objetivo: despertar conciencias!.
      Muchas gracias por tu aporte.
      Un saludo

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