25 ACCIONES PARA REDUCIR LOS RESIDUOS EN TU EMPRESA Y, CONSECUENTEMENTE, TUS COSTES DE GESTIÓN

Hoy ando otra vez a vuelta con los Residuos. Y es que, además de ser uno de los grandes problemas ambientales que vivimos (y que, como otros muchos, aunque hace años que se ha puesto de manifiesto, su evolución sigue yendo a peor) es un aspecto ambiental presente en todos los entornos.

Porque, puede que en tu empresa no se generen vertidos, puede que tu proceso no consuma sustancias peligrosas, y que en tus instalaciones no existan chimeneas que liberen emisiones a la atmósfera, pero residuos, residuos seguro que sí se generan.

Así que, lo que voy a contarte te interesa, porque te voy a hablar de ahorrar dinero, o incluso ganarlo, con algo que tienes bien presente en tu día a día, en tu lugar de trabajo, y que, ya sea directa o indirectamente, tienes que gestionarlos y asumir el coste que ello conlleva

Te voy a contar como reducir significativamente tus residuos a través de cambios de comportamiento y prácticas empresariales muy sencillas y sin que tengas que hacer inversiones.

¡Rompe ya el vínculo entre Desarrollo y Residuos!… Producir más no tiene por qué suponer generar más residuos

Reducir residuos industriales

Los residuos son uno de los principales impactos de nuestra sociedad industrializada en la que vivimos, y la razón de ello está, principalmente, en su peligrosidad para el Medio Ambiente y la salud de las personas, y en los grandes volúmenes de generación, que además, siguen aumentando año tras año.

Para las empresas, reducir la generación de basura, supone, además, ahorrarse muchísimo dinero, porque se desperdicia menos materia prima y no hay que soportar los costes de gestión y tratamiento de tantos residuos.

Y como suele ser frecuente, muchos piensan que reducir residuos o establecer otras mejoras ambientales, pasa por invertir importantes cantidades en novedades tecnológicas o en cambios de instalaciones…¡Nada más lejos de la realidad!

ALGUNA COSILLA SOBRE LOS RESIDUOS INDUSTRIALES EN ESTE PAÍS…

No hay empresa que no produzca residuos, eso está claro.

En concreto, la actividad industrial es la que más residuos genera en nuestro país, con un 29,8% del total, seguida de cerca por la Construcción, que representa el 27,8%.

Estos residuos son de naturaleza muy variada (asimilables a urbanos, inertes, no peligrosos, peligrosos…) pero, con independencia de su tipología, todos deben ser gestionados adecuadamente para minimizar su impacto en la medida de lo posible, cumpliendo con la legislación vigente, lo que supone, en muchos casos, importantes costes para las empresas.

Residuos industriales: residuos resultantes de los procesos de fabricación, de transformación, de utilización, de consumo, de limpieza o de mantenimiento generados por la actividad industrial. Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.

Hay industrias que, en general, producen más residuos que otras. La industria Química se lleva la palma en la contribución a la producción de residuos, en especial residuos peligrosos (un tercio de todos los que se generan). En ese ranking, el segundo puesto lo ocupa la industria del Automóvil, después la Metalurgia y les siguen la industria Papelera y la Alimentaria.

En cuanto a zonas, es fácil deducir que aquellas que estén más industrializadas son las que más residuos producen. Así, a la cabeza están Cataluña, País Vasco, Asturias y Galicia.

Entre crecimiento económico y generación de residuos existe una relación directa y sólida, que desgraciadamente se mantiene en el tiempo.

Esto se hizo muy patente durante el periodo de crisis económica en el que la bajada de la producción de residuos fue muy significativa.

Recuerdo incluso que, por aquellos tiempos, algunos se aventuraron a escribir sobre el tema vendiéndolo como una gran logro ambiental de España: ¡Gran bajada de la producción de residuos industriales gracias a las políticas ambientales llevadas a cabo!… ¡Ja!.. Es obvio que si baja la producción, y se cierran centenares de empresas, los residuos industriales bajan sí o sí.

Porque lo cierto es que, aunque llevamos años y años de políticas de prevención y gestión que han intentado romper el vínculo entre desarrollo y generación de residuos, las cosas no han cambiado en absoluto: Más desarrollo-Más residuos, sigue siendo una característica intrínseca de nuestra sociedad.

Sea cual sea los niveles de producción de residuos en las industrias, e independientemente de la zona del país dónde estén ubicadas, todas deben seguir las pautas de gestión que se establece en la Directiva Marco de Residuos (Directiva 2008/98/CE), transpuesta por distintas normativas a la legislación española. Lo cual supone, entre otras cosas, que se debe seguir el orden de prioridades y las políticas de prevención y gestión de residuos: Prevención,  preparación para la Reutilización, Reciclaje (incluido el compostaje), otro tipo de Valorización, por ejemplo, la valorización energética y, por último, la Eliminación.

COMO GENERO MENOS RESIDUOS SIN TENER QUE INVERTIR EN COSTOSAS TECNOLOGÍAS

Cada vez hay en el mercado más “nuevas tecnologías” que permiten fabricar con menor producción de residuos. Maquinaria más sofisticada, equipos más eficientes, sistemas de recuperación de materiales, …etc. Todo ello con la ventaja adicional de aprovechar mejor las materias primas y auxiliares y, en consecuencia, reducir costes en los aprovisionamientos.

Pero también existen medidas que cualquiera puede poner en práctica de forma fácil y sin tener que gastar nada o prácticamente nada en ellas. Son medidas que no requieren comprar nueva maquinaria, ni invertir en nuevas tecnologías. Podemos implantarlas en nuestra empresa, desde ya mismo, con lo que tenemos en estos momentos.

Son acciones que, en su mayoría, son una cuestión de lógica, pero que a menudo en las empresas no se piensa en ellas, bien porque no somos conscientes de las consecuencias que la generación de residuos supone (ambientales, salubridad o incluso de las económicas)…aunque te parezca sorprendente esto es una realidad en muchos sitios…o bien, porque no asociamos determinadas formas de realizar nuestras tareas/acciones con las consecuencias que tienen en la generación de residuos.

GENERAR MENOS RESIDUOS, CAMBIANDO SÓLO NUESTRA FORMA DE HACER

Las cantidades de residuos generadas se pueden reducir durante las diferentes etapas de la vida útil de un producto ─diseño, producción, distribución, consumo y final de vida útil─ y pueden implicar cambios en las materias primas, el uso de otras tecnologías, la modificación del diseño, la concepción de otras prácticas de explotación, la evolución del producto, la introducción de sistemas de reutilización, el cambio en los procedimientos de trabajo, etc.

Todas las medidas que se implanten con el objetivo de reducir los residuos generados llevan siempre asociado un ahorro económico para la empresa, ya que se reducen los costes de gestión de residuos (al ser menor la cantidad generada o al ser menos los peligrosos, cuyo tratamiento es más costoso), y también porque pueden suponer ahorros en la compra de materias primas y auxiliares.

Aquí van algunos ejemplos de estas medidas. Seguro que puedes aplicar alguna de ellas en tu organización

Cambios que te interesa implantar en la adquisición de materiales para tu proceso productivo…

1. Mantén un buen control de inventarios para evitar la pérdida de materia prima: materias primas en exceso, caducadas o en desuso.

2. Sustituye los embalajes desechables en la compra de materiales (cajas de cartón, palets de madera, …) por embalajes retornables a proveedor.

3. Adquiere productos de mantenimiento de mayor calidad, con una vida útil más larga, frente a aquellos de menor coste que requieren una frecuencia de cambio mayor (Ejem.: aceites)

4. Optimiza las dimensiones de la materia prima inicial, para minimizar la cantidad de material excedente en forma de recortes y virutas. Para eso es conveniente utilizar un material de partida lo más próximo posible al tamaño de la pieza final.

5. Compra productos menos peligrosos. Los productos peligrosos generan residuos peligrosos (restos del productos, envases y otros materiales que hayan entrado en contacto con ellos) cuyo impacto es mayor que el de otro tipo de residuos y su gestión además de más complicada es más costosa.

6. No adquirieras material de más. Ajusta los pedidos a las necesidades reales. Muchos productos caducan, pierden cualidades o se deterioran si está demasiado tiempo almacenado, por lo que se acabaran convirtiendo en residuos que gestionar. Además de ocupar innecesariamente un valioso espacio de tus instalaciones.

7. Productos que se utilizan en grandes cantidades, se deberían adquirir también en grandes cantidades. La relación entre el producto y su embalaje es en este caso más rentable y se generarán menos residuos de envases y embalajes.

Modificaciones de tus procesos que reducirán tus residuos…

8. Instala filtros en los circuitos de aceite de las máquinas, de manera que se eliminen las impurezas del aceite y se alargue así su vida útil.

9. Calibra adecuadamente tus máquinas, por ejemplo las prensas utilizadas en los procesos de corte, para reducir el volumen de recortes y sobrantes generados.

10. Implanta sencillos sistemas de depuración para gestionar algunos residuos líquidos, como los separadores de hidrocarburos.

11. Sustituye el uso de disolventes en las operaciones de limpieza y remoción por sistemas mecánicos o criogénicos

Mejoras en las tareas de gestión que tendrán un reflejo directo en tu producción de residuos…

12. Realiza programas de mantenimiento preventivos para garantizar la eficacia del proceso y evitar errores que puedan originar productos defectuosos que han de ser desechados.

13. Controla las variables de los procesos desarrollados en tu organización. Cuanto más control, más podrás mejorarlo, optimizarlo e incrementar su eficiencia, reduciendo las posibilidades de error o fallo, y por ende, los rechazos.

14. Realiza análisis del aceite usado en la maquinaria para conocer su estado y de esta manera poder definir la intensidad de tratamiento y aditivación que se va a realizar para obtener las características finales deseadas (útil sobre todo en plantas metalúrgicas, donde las cantidades de aceite utilizadas son importantes)

15. Reacondiciona el aceite utilizado con proveedores especializados. Además de reducir las cantidades de aceite nuevo necesarias, y por lo tanto prevenir la generación de residuos, esta práctica te supondrá ahorros importantes también al reducir la necesidad de compra de material nuevo.

16. Mantén registros u otras medidas (sistemas FIFO) para evitar la acumulación de productos caducados u obsoletos.

17. Realiza planes de mantenimiento adecuados que ayuden a mantener los equipos en condiciones de trabajo óptimas y mejorar su comportamiento.

18. Usa equipos de dosificación, bandejas de recogida, bandejas anti-goteo y otros equipos y técnicas de control de fugas para evitar vertidos accidentales que den lugar a pérdidas de material y la contaminación de suelos.

Simples cambios de conducta que te ahorraran dinero…

19. Reduce la cantidad de materiales utilizados, estableciendo un sistema de racionalización de su uso. Permitirá reducir de manera global las cantidades utilizadas en tu empresa y una reducción en los costes por compra de estos materiales.

20. Implanta la Recogida Selectiva. Posibilitará que se envíen más residuos a RECICLAJE (que supone menos costes de gestión o incluso ingresos extra) y menos a ELIMINACIÓN o TRATAMIENTO (mucho más costosos) Pero ¡ojo!, para que ésta sea efectiva no olvides seguir LOS 7 ELEMENTOS CLAVE PARA QUE LA RECOGIDA SELECTIVA DE TU EMPRESA FUNCIONE

21. Reutiliza bidones, GRGs y otros envases de producto vacíos para almacenar los residuos.

22. Establece sistemáticas que definan la gestión de aquellos elementos que por diversas razones quedan fuera de uso de forma temporal o definitiva, definiendo una normativa para el almacenaje de aquellos que sean susceptibles de volver a usarse de forma que se disponga de un inventario de lo que se va almacenando para usos futuros.

23. Asegúrate de que se tapen depósitos y envases de productos para evitar la evaporación.

24. Mide, establece indicadores, haz seguimiento y control para mejorar.

25. Comunica e informa para motivar, desde los empleados hasta los directivos. Que reciban indicadores que les muestren como está resultando su esfuerzo para minimizar residuos y ahorrar en costes.

Como ves, estas medidas no requieren prácticamente asumir gastos o inversiones económicas.

Por el contrario, te aseguran un ahorro en mayor o menor medida y una reducción significativa en los niveles de producción de residuos de tu organización.

Te lo digo desde la voz de la experiencia, pues creo que, prácticamente, todas estas medidas las he aplicado en aquellas ocasiones en que he tenido oportunidad de hacerlo y te aseguro que los resultados se notan, y se notan bien.

En cuanto a producción de residuos puedo decirte que a mí me ha permitido llegar a reducir en más de un 80% los ratios de producción de residuos… ¡y no exagero en absoluto! 🙂

En la parte económica, he llegado a tener un balance positivo en los costes de gestión, es decir, que ha habido ejercicios en que, gracias a reducir tanto la generación de residuos, los gastos de su gestión quedaban sobradamente compensados por los beneficios que obtenía en la venta de alguno de ellos.

Así pues, no puedo hacer más que animarte a implementar este tipo de prácticas en tu empresa. ¡El beneficio está asegurado!

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