ESTE ES EL INGREDIENTE CLAVE QUE NECESITAS PARA ALCANZAR LA MEJORA CONTINUA DE TU SISTEMA DE GESTIÓN Y DISFRUTAR DE TODOS SUS BENEFICIOS

Nunca mejorarás si lo haces a ciegas. Para cualquier acción de mejora que queramos emprender en nuestra vida, necesitamos conocer la situación de la que partimos y, en base a ella, definir la estrategia a seguir a fin de alcanzar la mejora deseada y finalmente, poder valorar si los esfuerzos realizados han sido eficaces.

Pongamos por ejemplo que quieres reducir el consumo de tu coche, bajar de peso o incrementar tus ahorros. Es obvio que en primera instancia debes conocer desde que punto partes (el consumo que tienes en ese momento, tu peso actual o la cantidad acumulada en tu cuenta bancaria) e identificar aquellos parámetros sobre los que puedes actuar y que son responsables de la situación de salida (tu modelo de coche, tu forma de conducir, lo que comes y como lo comes, tus gastos inevitables y tus gastos superfluos o prescindibles). Sólo así podrás marcar la meta a la que quieres llegar, las acciones que puedes/debes implementar para llegar a ese objetivo marcado y, unas vez ejecutadas, valorar si éstas han sido tan efectivas como pensabas.

Traslademos ahora esto a la gestión en las empresas y en concreto a los Sistemas de Gestión (ya sea Calidad, Prevención, Medio Ambiente u otros). La situación es la misma. ¿Cómo definir qué es lo que hay que hacer para mejorar esa gestión? ¿Cómo saber si la gestión que realizamos va por el buen camino? ¿Cómo identificar aquello en lo que tenemos que mejorar? ¿Cómo determinar la eficacia de nuestro sistema? ¿Cómo ser eficientes en nuestra gestión?….

¿Cómo obtener los máximos beneficios de la gestión que realizamos?

Mejora Ambiental

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