DIME QUÉ TIRASTE Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

Los residuos vuelven a la palestra. Tras su salida a escena, allá por los años 90, cuando empezamos a darnos cuenta de que nos quedábamos sin “alfombras” para esconderlos, ahora vuelven a primera línea bajo el término “Economía circular”.

Desde aquel entonces, cambiaron muchas cosas en este sector, nos hicimos conscientes de que los vertederos no eran una buena forma de liberarnos de los residuos, porque aunque los escondamos no desaparecen, nos familiarizamos con las recogidas selectivas, aprendimos la regla de las 3 R, nos hicimos conscientes de que eran un problema, vivimos unas cuantas muy malas experiencias (como el caso del vertedero de Bens en A Coruña), elaboramos mucha, mucha nueva legislación, decoramos nuestras calles con contenedores de colores, y hablamos largo y tendido de lo importante que era Prevenir su generación… sin embargo, año tras año, hemos seguido “increscendo” la producción en nuestra eficiente factoría de basura y parece, que lo único que ha conseguido echar un poco el freno a nuestra desenfrenada producción, como en todos los sectores, ha sido la crisis económica.

Y es que los residuos son consecuencia directa de nuestro modo de vida. Somos nosotros los que los generamos todos los días de nuestra existencia, desde el mismo momento en que aterrizamos aquí. Nos acompañan allá a donde vayamos, son un fiel reflejo de nosotros mismos, “diseñados” y generados  a nuestra imagen y semejanza.

¿Son los residuos, entonces, el reflejo de nuestra “esencia”?

mirarse_al_espejo

Sigue leyendo

Anuncios